"No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy"
Muchos me preguntan "¿Qué es procrastinar?" Cada vez que lo menciono. "¿procrasti-qué? Qué palabra tan extraña".
Todo el mundo procrastina.
Es una conducta normal, habitual y tan antigua como el hombre. Y hasta cierto punto saludable, cuando nos permite alejarnos de todos aquellos estresores que nos causan algún tipo de perturbación psíquica transitoria: angustia, irritabilidad, cansancio repentino, estado de abrumación. Eso sí, lo ideal, sólo por un momento.
Procrastinar es un tipo de comportamiento evitativo que se enfoca en hacer cualquier actividad trivial cuando en realidad deberíamos estar haciendo algo importante. Básicamente: Es el arte de posponer. Y procrastinamos cuando una tarea nos resulta tediosa, estresante, o fuertemente ansiógena (ej. Ir al médico, estudiar, realizar un informe).
La idea fundamental es evadir una obligación y distraer la mente de aquello que nos perturba. Un ejemplo claro es meterte en Facebook o ir a ver una película cuando deberías estar estudiando o escribiendo un e-mail.
Otras de las razones es la falta de motivación, bajo interés y poco disfrute de una tarea que nos resulta obligatoria, entonces lo cambiamos por algo totalmente diferente y placentero.
El problema está cuando nos paralizamos y sólo nos quedamos ahí, por lo agradable que es. Y nos quedamos como el avestruz que pone su cabeza bajo tierra: esto no soluciona el problema, sólo lo retrasa.
"En el 2006, la psicóloga Fuschia Sirois de la Universidad de Windsor en Ontario, reportó que en un estudio de 254 personas adultas que fueran inclinadas a posponer, demostraban un aumento en sus niveles de estrés y mayor número de problemas de salud que las personas que cumplían sus cometidos puntualmente".
¡ACABA CON LAS DISTRACCIONES!
Cinco pasos para intentarlo